Cennect with us

Opiniones

La «tierra arrasada» que recibirá Luis Abinader

Publicado

en

POR JOHNNY SÁNCHEZ.-
Después de hacer auditorías, la R. Dominicana parecerá como el país donde la mentira y el maquillaje estadístico, permearon todas las instituciones.
Y más con la ironía de la peste Covid19, los números serán peor.
La crisis que se cocina anticipa caídas tan abruptas de la actividad económica que, según los cálculos menos pesimistas que consume el Gobierno, nos llevará todo el 2021 regresar al punto de la gran recuperación, igual a la depresión y subida que manejo Franklin D. Roosevelt en los 30.
Luis encargará a todos los ministerios que presenten proyectos de reactivación y concomitantemente motivar la renegociación de la deuda con una oferta más generosa a prestamistas, que quizá pueda zafar al país de tantos intereses por pagar a corto plazo y diferirlos para 2024.
Los remedios se administran aún sin un orden claro, en ausencia del acuerdo con bonistas de los Solidarios dolarizados que jamás se han revelado. Podemos renegociar solo se requiere que un 60% de los tenedores de bonos aprueben la operación.
Creo, es un enigma si realmente hubo un intento de renegociar; después del descalabro sanitario pues la política económica es, con suerte, una obra en construcción.
Las cifras negativas se acumulan en el peor momento de circulación viral.
La destrucción de 100.000 empleos privados de marzo a mayo, incluso con la virtual prohibición de despidos, encendió una alarma estridente.
El temor a un cierre masivo de empresas y comercios se cristaliza antes de que el aislamiento obligatorio tenga fecha de caducidad.
Sin acceso al crédito rápido y en recesión por motivos que no son achacables a él, preveo que el programa económico tratará de congelar tarifas y precios, impedir despidos y asistir a empresas e individuos a costa de una emisión récord que, por la propia parálisis de la actividad, tiene efectos inmediatos moderados en la inflación y el valor de la moneda. Una forma de hibernar.
La pregunta con la que le caerán a Luis: ¿estaba el país en condiciones de recibir una terapia de shock como fue la cuarentena extra large y tantos déficits con recaudaciones bajas?
Las previsiones de un rebote fuerte empiezan a diluirse.
Las consultoras hablan de una suba del orden del 2% al déficit en 2021.
Una curva mucho más plana que la pronosticada para la mayor parte de la región y para los países desarrollados, no se ve cerca.
Creo que a mediados del año que viene podrían volver a la situación previa al brote.
A diferencia de lo que vino después de la crisis de 2004-2008, el futuro no ofrece un camino claro por donde encarrilar el despegue.
Ni el peso soporta otra devaluación drástica ni el mundo está ávido de los productos que la R. Dominicana le vende, solo del turismo.
Hay un consejo que le llega seguido al presidente desde dirigentes que lo quieren: que reduzca la cantidad de ministerios, concentre la gestión económica y se rodee de funcionarios con mayor espalda política
Si no acuerda con los grandes fondos, el Gobierno podría terminar envuelto en juicios y condenado a firmar con FMI, por eso dejó a Héctor Valdez, su larga duración de amistad con ellos es innegable y por mucho que echase mano a algún ardid legal para incorporar a todos en diferir las deudas, eso tendrá un costo.
Las discusiones internas sobre cómo salir del embrollo, deben consensuarse con Ceara Hatton, Rijo Presbot y Luis, todos economistas, gracias a Dios.
Quien baja el martillo no es solamente el Presidente, por eso cuesta anticipar un escenario claro.
Más allá de la ansiedad de Luis por tener una noticia positiva que comunicar antidepresiva.
Es de magos buscar algo previsible en el horizonte para diseñar medidas apoyando la sinergia que debe venir.
Debemos considerar la posibilidad de que el cambio en el Gabinete esté acorde a las circunstancias que impuso la inesperada realidad de este 2020, distópico y covidiano.
Dar financiamiento a sectores como comercio y MiPymes  por (RD$ 9,410 millones), manufactura (RD$ 8,392 millones), exportación (RD$ 6,484 millones), agropecuario (RD$ 3,532 millones), construcción (RD$ 2,938 millones), consumo hogares (RD$ 2,559 millones) y turismo, la cenicienta por (RD$ 1,723 millones) es solo un paliativo, más creativos, please,  digan esto: al empresario que contrate 5 empleados nuevos fijos darles esos préstamos al 2% y no al 12 cómo cobra la banca comercial sumando todos sus márgenes y garantías.
Son solo ideas. Espero mi profesor Ceara Hatton,  tenga otras ideas, porque sabe parir ideas y acierta en el 90% de los casos.
Centinue Reading
Publicidad