Cennect with us

Opiniones

El virus chino, la pandemia, los suicidios

Publicado

en

Por Antonio García Fuentes.-

JAÉN, ANDALUCÍA, España.- El trece de diciembre, era encontrada en su domicilio, Verónica Forqué; una muy conocida actriz española de 66 años, la que según se ha publicado, se suicidó (“ahorcada”) en su propio domicilio… ¿Qué le llevó a ello a “una de las sonrisas más amplias y  populares de la escena española”? Como en general ocurre con el suicidado, ese secreto se lo lleva a la tumba o al cremadero; el “enigma individual permanecerá siempre”. “Los duelos y alharacas por esta muerte, pasarán al olvido, sólo unos pocos días o semanas después; “la fama es efímera” y “el muerto al hoyo y el vivo al bollo”; o sea lo de siempre; pero la realidad es que, “los suicidios aumentan cada año más en España, mientras la población disminuye”; “en el resto del planeta, no lo sé”.

Los suicidados en España y según veo en Internet; fueron entre 1600/1700, en 1980; siendo en 2020… “El número de suicidios en 2020 en España creció en 270 personas, hasta los 3.941 suicidios, así pues en España se suicidan de media 11 personas cada día”. (Datos en Internet) Y lo que dice claramente, que si bien el progreso inexistente en bienestar social, a pesar de lo que nos digan los políticos; esta realidad macabra, sí que es clara y patente; lo que ya dice mucho, “del progreso”.

¿Pero por qué yo asocio o asimilo este sólo hecho, a la pandemia producida por el “virus chino” (y reitero lo de chino puesto que allí “nació”); y abundando más, se debe a ello, y cuantas cosas más está produciendo este nuevo veneno agigantado por los gobiernos políticos, que lo están aprovechando hasta la saciedad, como un arma política y muy eficaz para, aterrorizando a las masas, tenerlas mucho más sujetas y asustadas, que es lo que en general prefieren los gobiernos en todos los tiempos? Y añadamos al suicidio, las enfermedades imaginarias o reales que esta situación crea “a los débiles”; y que yo imagino, desde la separación matrimonial o de familias y amistades, hasta el aislamiento más atroz, y todo lo que usted sea capaz de imaginar; “viendo a esas masas embozadas y a las que ya ni se les ve el brillo de los ojos”; cosa que da pena y lástima, más todo lo que quiera añadir, el que piense en ello.

Pues sencillo para mí; ese “virus” manipulado hasta el máximo de lo que la perversidad humana es capaz de ello (“No hay campañas de fortalecimiento al ser humano, para decirle que esta (natural o fabricada) enfermedad nueva, es una más de las infinitas que asolan a la humanidad, y la que en resumen (y así yo la veo) no mata ni enferma, más que el tabaco, el alcohol, las drogas, la carretera, la diabetes, las coronarias; y tantas otras que no soy yo el indicado al nombrarlas: “que lo hagan los entendidos en medicina, que dicho sea de paso, hasta aquí, “son cómplices” para propagar el terror “chinesco”, puesto que no olvidemos, que “la medicina en general” es uno de los enormes negocios que funcionan en este mundo; sobre las bases de las enfermedades conocidas, no conocidas, o las que, “vete tú a saber si se crean en los laboratorios pensando en los pingues negocios a explotar, puesto que pensando fríamente, “cada día aparecen nuevas enfermedades y esto ya me suena a cuerno quemado”.

Pero la realidad que se ve “en la masa” (yo así la veo en mi entorno) es el ya “miedo cerval” a, una muerte que a muchos ya les llega, “al cuello o incluso más” (conozco casos extremos de esos miedos) y que sin capacidad o intenciones, de aceptar que, “el morir es algo tan natural como el nacer y que se muere o empieza a morir de inmediato a que has nacido”… y que la muerte nos puede llegar, de tan infinitas formas, que lo normal sería, vivir normalmente y bajo unos principios naturales y lógicos del cuido individual; y no vivir envueltos en miedos o terrores, “que al final matan más que la propia muerte”.

La masa ni piensa siquiera, que; “la mejor y mayor farmacia la tenemos dentro del cuerpo y nos la da Dios (o la Creación, que para mí es lo mismo) y que se denominan, “las defensas naturales de las que estamos dotados muy bien y generalmente, todos los monos humanos en estado de buena salud”; por ello y sólo por ello, “los que pilla el virus chino y todos los demás, son a los más débiles y que afortunadamente, son pocos, muy pocos, y ello nos lo dicen las cifras de afectados, las que hay que analizar; puesto que; “la inmunidad no existe y nos lo están diciendo todos los días y a todas horas; por tanto prevenirse, bien, pero miedo o terror, NO.

Pero la vida es como es y “el mono humano somos un mamífero más y por tanto un animal más, que se deja llevar por lo que le echan encima, incapaz de analizar y pensar por sí mismo”; y ese animal, ya nos dice la historia, que incluso para vivir o sobrevivir en épocas lejanas; y cuando llegó a las cuevas o cavernas que habitó; y domesticado hasta cierto punto, “el fuego de los volcanes o del rayo que caía del cielo”; ayudado por estos, sabía acorralar y concentrar a otras “pobres bestias más bestias que los tales”, y llevarlas aterrorizadas a los precipicios o cantiles, a que eran empujadas, para que en tropel, algunas de ellas, cayeran en los mismos, se despeñaran y muertas o malheridas el pie de los mismos, luego estos “primeros listos y hambrientos primates”, se saciaran con las carnes de los otros aterrorizados, de los que después aprovecharían de sus restos, desde las pieles y tendones, hasta los huesos… “era la vida que había entonces, y que luego ha ido progresando para llevarnos a los nuevos despeñaderos, materiales o espirituales; que de todos, se ha inventado y se sigue”. Amén.

 

 

Centinue Reading
Publicidad