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52 aniversario fallecimiento del comandante revolucionario Genaro Vázquez Rojas

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Por Araceli Aguilar Salgado (*)

«Trazaste el camino, tu caída abona el proyecto que camina, la patria nos necesita» Genaro Vázquez Rojas.

Genaro Vázquez Rojas buscaba que su lucha armada lograra el establecimiento de un orden de vida social justo en beneficio de las mayorías trabajadoras de México.

Genaro Vázquez Rojas nació el 10 de junio de 1931 en San Luis Acatlán, Guerrero.

Hijo del líder campesino Alfonso Vázquez y de Felícitas Rojas, fue un líder sindical del magisterio guerrerense que, tras formar parte de la oposición política al gobierno de Guerrero, pasó a la clandestinidad y formó uno de los varios grupos armados que se desarrollaron en la Sierra Madre del Sur durante las décadas de 1960 y 1970.

Fue militante del Movimiento Revolucionario del Magisterio y después del Movimiento de Liberación Nacional. También fue integrante de la Central Campesina Independiente CCI.

Genaro Vázquez recibió la influencia de su padre, quien organizaba a los campesinos, copreros, caficultores e indígenas para enfrentar a los caciques y terratenientes del municipio.

Desde muy joven, Genaro tuvo una gran conciencia social y preocupación por las condiciones de la población en su lugar de origen, el estado de Guerrero, caracterizado por una gran pobreza, desigualdad social y pésimas condiciones de vida de los campesinos y agricultores, lo cual dio origen a diversos movimientos campesinos y cafetaleros con la exigencia de tierras y en denuncia de la marginación.

Durante su educación mostró compromiso y entrega en su formación y grandes dotes en oratoria.

Hizo su bachillerato en la Escuela Nacional Preparatoria de San Ildefonso y la licenciatura en la Escuela Nacional de Maestros, donde combinó la academia con la lucha campesina.

Viajaba cada mes a San Luis Acatlán para acompañar a los ejidatarios a distintas comisiones a Chilpancingo y la Ciudad de México.

El hecho de ser maestro rural implica adentrarse al México de abajo, al México profundo.

Para muchos jóvenes en diversos estados las únicas posibilidades de continuar estudios superiores las encuentran en las Normales Rurales, escuelas con internados gratuitos que no representan un gasto excesivo para los campesinos, y sí la promesa de un trabajo digno para sus hijos.

Además, la educación en estas escuelas incluye la formación de maestros involucrados con las condiciones y necesidades de la población de la zona a la que atienden, ubicadas en lugares remotos y de los cuales normalmente son originarios.

La educación impartida con base social y humanista, comprometida con la población y siguiendo el ejemplo de luchadores sociales, permite entender el papel que juegan los maestros rurales del estado de Guerrero como líderes naturales de diversos movimientos sociales.

El maestro cumple un papel fundamental en la historia de la protesta en México.

En 1959 Genaro conoce a Leopoldo Venegas Carrasco, quien le ayuda a fundar, el 2 de septiembre de ese año, la Asociación Cívica Guerrerense (ACG), organización campesino-popular que les declara la guerra a los caciques regionales, entre ellos, al represivo gobernador del estado, Raúl Caballero Aburto.

El padre de Genaro le pide renunciar a dicha Asociación, a lo cual él se niega por considerarlo una traición para su pueblo.

A la asamblea constitutiva llegaron organizaciones guerrerenses en Ciudad de México.

En 1960, la ACG organiza y dirige manifestaciones de repudio contra el gobernador por la detención del profesor normalista el 27 de abril de ese año por la carretera a Teloloapan, logrando que lo liberen 15 días más tarde.

Dos meses después, sale la caravana de los cívicos junto con Genaro rumbo a la Ciudad de México para reunirse con el presidente de la República.

En el pliego petitorio demandan: la salida del gobernador Caballero Aburto, por la “falta de garantías constitucionales en el estado, despojo de tierras de los campesinos, represión sistemática cometida por pistoleros y la policía, fraudes electorales en algunos municipios y robo en su favor y de algunos de sus familiares”.

La inconformidad de ACG inició el 1 de abril de 1960 cuando el gobierno estatal le niega la autonomía a la Universidad.

La huelga estudiantil que estalla en octubre es brutalmente reprimida por Caballero Aburto.

Esta situación reúne al movimiento de los cívicos –que denunciaban los abusos del gobernador y la lucha estudiantil de la Federación Estudiantil Universitaria Guerrerense, acordando unir sus demandas.

El movimiento se fortalece con la incorporación de los estudiantes normalistas de Ayotzinapa, entre quienes destacaba como uno de sus líderes Lucio Cabañas Barrientos.

Esta movilización de normalistas, cívicos y estudiantes, se desplegó por todo el estado de Guerrero formando brigadas, y una plataforma de lucha llevó a la rebelión de 36 ayuntamientos que se les unieron y conformaron el Consejo Coordinador de las Organizaciones del Pueblo de Guerrero, destacando Chilpancingo, Acapulco y Atoyac.

Siguieron movilizaciones y represiones constantes por parte del gobierno guerrerense, con un saldo de heridos y cientos de detenidos.

Si bien en México no existió una dictadura como en el caso del Cono Sur, sí se sabe que el gobierno del PRI protagonizó una verdadera contrainsurgencia apoyada por Estados Unidos con la finalidad de destruir los movimientos armados, al sindicalismo combativo y a los estudiantes.

Lamentablemente, durante esta llamada Guerra Sucia se presentaron miles de desaparecidos, ejecutados y torturados.

Durante 1961 Genaro Vázquez participó en la formación del Movimiento Político de la Juventud Mexicana en la Ciudad de México, que no se concretó.

El investigador Francisco Gómez Jara describe el encuentro del rebelde de Guerrero con Rubén Jaramillo: “En el camino de regreso al estado de Guerrero, Genaro se entrevistó en Morelos con Rubén Jaramillo sin llegar a concertar ninguna acción coordinada entre ambos.”

Un año más tarde, el 17 de febrero, se lleva a cabo en Atoyac el II Congreso Regional del Comité Cívico Guerrerense, con la presencia de los siete municipios de la Costa Grande, desde Acapulco hasta La Unión. Genaro Vázquez preside la asamblea.

Meses más tarde, el 21 de junio, Genaro Vázquez, Antonio Sotelo y Emeterio de la Hoya Cárdenas difunden un manifiesto en el que invitaban a los campesinos a participar en el Congreso Estatal de la ACG a realizarse en Acapulco.

En el documento establecieron un ideario y convocaron a la lucha organizada. Al llamado se sumaron sindicatos, comisarios ejidales, presidentes y comuneros de distintos municipios de Guerrero.

El 1 de febrero de 1972, Genaro decide regresar a la Sierra de Guerrero, vía México, dando la vuelta por la sierra de Michoacán. Salieron del domicilio del licenciado Mario Padilla a las 8:00 de la noche. El chofer que consiguió para realizar este trayecto, Salvador Flores Bello, un inexperto.

En el coche viajaban Genaro, José Bracho, Sabina Ledesma Javier, Araceli y Salvador Flores.

A la 01:30 de la mañana del 2 de febrero de 1972, el automóvil en que viajaba Genaro Vázquez se estrelló contra el alero de un puente, en el kilómetro 226.7 de la carretera 15 México-Nogales cerca de Bajúmbaro, Michoacán.

Ahí, Genaro es detenido y trasladado al hospital militar de Morelia por el Ejército Mexicano. Horas después se da a conocer en cadena nacional que ha fallecido, hecho que hasta ahora no está del todo claro.

Por lo que respecto a la muerte del maestro Genaro el 2 de febrero de 1972, la versión oficial afirma que su muerte fue provocada por el choque del auto en el que viajaba, sin embargo, existe la versión extraoficial de sus familiares, quienes aseguran que su deceso ocurrió en el Hospital Regional Militar de Morelia, Michoacán, a manos de militares.

Su viuda, la maestra Consuelo Solís Morales, señala que tenía un golpe en la cabeza que parecía un cachazo a 52 años sin el esclarecimiento de su muerte es un pendiente de justicia.

A Genaro Vázquez Rojas se le recuerda como un hombre comprometido con la enseñanza y con la lucha por mejorar la vida de la población más desfavorecida y explotada, por lo que de manera congruente promovió y construyó diversas organizaciones campesinas, magisteriales y populares para la defensa de sus derechos humanos, pero lamentablemente sus acciones lo enfrentaban a los poderes regionales y federales, por lo que Genaro se convirtió en el objetivo principal de los instrumentos de persecución política del gobierno mexicano a través de sus órganos de inteligencia.

Su muerte, a 52 años de este acontecimiento, sigue sin esclarecerse, pese a la petición de sus familiares.

Para evitar el olvido, la maestra Consuelo, su esposa y compañera de lucha, cada 2 de febrero, frente a su tumba, se encarga de mantener viva la historia y el ideario del comandante Genaro Vázquez Rojas y del ACG.

Genaro Vázquez Rojas comandó la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria y es considerado un símbolo de lucha para las organizaciones y movimientos sociales actuales.

«Estos montes que sirvieron de trinchera a nuestros héroes de la Independencia y la Revolución, serán escenario de la última batalla definitiva que la clase campesina tiene que librar para su total liberación. Es preciso llevar esta guerra hasta sus últimas consecuencias para terminar de una vez y para siempre con los caciques que se han apoderado de las tierras y de todo aquello que produce alimentos. Nuestros hijos no deben seguir siendo peones de sus hijos. Lograr la liberación de México y una patria nueva, o morir por ella.» Genaro Vázquez Rojas.

*Fotografías: Facebook Delfino Ramos Vázquez.

(*) Araceli Aguilar Salgado Periodista, Abogada, Ingeniera, Escritora, Analista y comentarista mexicana, del Estado de Guerrero E-mail[email protected]

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