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Opiniones

Un diálogo nacional necesario

Publicado

en

FEDERICO ANTÚN BATLLE.- 
Santo Domingo, RD

Hoy enfrenta­mos una situa­ción sanitaria inédita, que daña la salud y la economía. Ya nuestras vi­das no son iguales que antes.Unamos voluntades para con­certar la detención efectiva del coronavirus, evitando más muertes; y decidir la mejor manera para las elecciones. Preservemos el derecho a ele­gir luego del derecho a vivir, trabajando unidos, tomando decisiones sensatas y consen­suadas, sin la prisa que pueda conducirnos a lamentos.

Hoy es necesario un diá­logo nacional, convocado por el Presidente de la Repú­blica. El tiene la responsabi­lidad histórica de ejercer su liderazgo concertando y uni­ficando voluntades. Dicho diálogo nos llevaría a con­sensuar un Plan para afron­tar la crisis y decidir la ce­lebración de las elecciones, preservando nuestro ordena­miento democrático e insti­tucional, garantizando la sa­lud y la mayor participación del electorado.

En otros países la pande­mia superaría los tres meses, siendo así que la población pudiera resistirse a partici­par en las elecciones, por un justificado temor al contagio. Definir de común acuerdo la mejor forma de realizarlas, invitaría a ponderar alterna­tivas, tales como:

·Realizar las elecciones en dos días consecutivos, con las garantías sanitarias para los participantes del proce­so; distribuyendo el total de electores de un colegio, se­gún días, para disminuir la concentración.

·Habilitar nuevos centros y colegios electorales, donde sea necesario, para asignar me­nor cantidad de electores.

·Distribuir electores, me­diante programación electró­nica, según día y hora de vo­tación, por número de cédula, para evitar aglomeraciones.

·Establecer la votación por sexo; es decir, un día mujeres y otro los hombres.

·Disponer de mascarillas y guantes, para aquellos electo­res que acudan sin ellos.

·Establecer un proceso más expedito para electores con condiciones especiales: ancia­nos, no videntes, personas con discapacidad físico motora, embarazadas, etc.;

·Ampliar el horario de vo­tación, para disminuir aglo­meración de electores. Es­ta pandemia no distingue. Ha impactado a todos por igual, incluyendo a dirigentes políti­cos. Por ello es pertinente con­siderar la posibilidad de exten­der algunos plazos específicos previstos en la ley electoral, para tener la oportunidad de proceder en caso de que algún candidato no pueda seguir participando, sea por su salud, o porque, en el peor de los ca­sos, haya fallecido;

Habrá que ponderar las condiciones particulares exis­tentes en otros países afecta­dos por la pandemia, con pre­sencia de dominicanos. La Constitución establece el de­recho al voto, no solo para los dominicanos en el territorio nacional, sino, también, a los del exterior. Algunos de esos países, como Estados Unidos y otros de Europa, manifestaron oposición a realizar votaciones electorales extra nacionales de manera presencial, en virtud de los efectos de la pandemia.

Si eso continuase al mo­mento de las elecciones de julio, habremos de conside­rar otro posible y atípico esce­nario, que obligaría a un tras­cendental acuerdo político nacional, en beneficio de la go­bernabilidad democrática.

Si permaneciesen las actua­les circunstancias y existiese en la población fundados temores de posibles contagios, estaría­mos promoviendo la vulnera­ción del derecho al voto y a la salud de la población. El lide­razgo nacional está ante una situación trascendental, que le demanda colocarse a su nivel. En ello, la principalía le corres­ponde al Presidente de la Re­publica, Lic. Danilo Medina.

Las circunstancias de­mandan dialogar de manera abierta, franca, sin exclusio­nes, para concertar un Plan que nos permita superar la situación sanitaria y política, contemplando posibles cinco grandes temas, a saber:

1.Consensuar acciones pa­ra enfrentar con mayor efec­tividad la pandemia del coro­navirus;

2. Definir nuevas accio­nes de apoyo a la población en general y a los sectores productivos;

3. Consensuar la mejor manera de realizar las elec­ciones congresuales y presi­denciales;

4. Consensuar medidas para reencausar la economía del país en el corto plazo;

5. Definir un pacto político nacional, en caso de que las circunstancias sanitarias obli­guen a considerar un esce­nario electoral más allá de lo previsto en nuestra Constitu­ción, con el objetivo de ase­gurar la gobernabilidad de­mocrática y la continuidad de la institucionalidad;

El país no puede ni debe co­lapsar. Es tiempo de concertar voluntades para derrotar los nubarrones que tintan de gris el horizonte nacional. Revis­támosno de la templanza que demandan las circunstancias actuales y concertemos lo que mejor convenga al país. (Fuente: Listín Diario, martes 5 de Mayo 2020).

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