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Opiniones

La Corrupción: Los pulpos fuera del agua mueren

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Por Belkys Martínez.- 

NUEVA YORK.- El pueblo dominicano será testigo del desastre del sector eléctrico, una más de las ocho extremidades de este peligroso molusco político, donde se enriquecieron los allegados al capitán del barco: Danilo Medina.

Aquellos que pensaban que nunca tendrían que rendir cuentas de sus actos, aquellos que de llevar una vida en la pobreza pasaron a ser nuevos millonarios y aquellos que manejan la justicia a su antojo, que ejercieron el poder depredando las finanzas públicas del país, les llegó el momento de responder ante la justicia.

Llama la atención que casi todos los más cercanos colaboradores del «emperador» y su corte, están señalados en actos de corrupción, actos de bandidajes y demás llevar aromáticas.

Ahora  sacan a relucir los mismos argumentos, que son inocentes, que jamás tocaron un solo peso del erario, que nunca participaron en nada indebido y peor que no tenían conocimiento de ningún negociado turbio, y bla, bla, bla. Ahora se pintan como unos santos, después de todas las diabluras que hicieron cuando estaban en el Gobierno.

Tanto es el descaro y tantas son las mentiras que una de estas nos terminan convenciendo, y a lo mejor nos ponen a pensar que quizá nosotros somos los equivocados y los corruptos, que nuestro país es el Vaticano, y que necesitamos muchas aureolas para canonizar a tantos santos.

Si, estimados  lectores , está demostrado que el poder, el dinero, la prepotencia, la pedantería, el orgullo, etc. son efímeros y en el momento menos pensado se acaban por errores propios, con el deseo de adueñarse de todo, muchas veces terminan castigados en el fondo oscuro de la deshonra, la traición, el abandono y la censura de sus propios amigos, ex colaboradores y testaferros y lambones; como estás sucediendo con el ex- presidente Medina y parte de su entorno.

El Ministerio Público, integrado por la Procuradora General, Miriam Germán Brito; la directora de Persecución contra la Corrupción Administrativa, Yeni Berenice Reynoso, y el titular del PEPCA, Wilson Camacho, realizan una excelente labor de investigación contra quienes han desfalcado al Estado dominicano.

No había un estamento del Estado que no les rindiera pleitesía, entre ellos por supuesto, un poder que debió ser independiente, como es la justicia.  Estos dioses y semi dioses, incidían y determinaban todo,  probaron de todo, saborearon el dulce néctar del poder, la opulencia, la prepotencia, obraron con burla, odio e ironía, lo que de seguro disfrutaban.

Hoy en día han pasado los tiempos de los «emperadores» y de los reyes que se creían dioses o herederos de ellos. Lamentable hay muchos hombres y mujeres que ocuparon cargos públicos de relevancia, que se creyendo y actuaban como legítimos herederos y no se dieron cuenta, que estaban allí circunstancialmente y que el poder que el Pueblo les otorgó en sus manos, mediante el sublime ejercicio de la democracia, es totalmente breve y pasajero.

El poder es momentáneo como los vestidos de bodas, los colores del arco iris o los viejos juguetes sin cuerda. Supongo que no hay nada tan euforizante como el día que uno alcanza el poder, ni nada más deprimente que la fecha en que el poder lo abandona a uno, eso lo acabamos de ver en las medida de coerción que acaba de transcurrir, porque aún estando como imputados, se les notaba la prepotencia y soberbia, en algunos. Parece que todavía no han entendido, que llegamos al final de una «Era maldita».

Mientras el actual gobierno  del presidente Luis Abinader, está dando señales claras de que seguirá actuando  en contra de la impunidad y que seguirá  realizando una cirugía mayor y más profundidad  para extirpar del Estado la corrupción administrativa.

Mientras tanto,  el pueblo  sigue esperando que caiga cada uno de los corruptos y corruptores, y la justicia se encargue de ellos con penas severas y ejemplarizadoras.

Esa es la imagen que deben registrar, los actuales funcionarios, mirarse en ese espejo, para nunca caer en lo mismo, no deben  perder contacto con la realidad, porque el tiempo nunca es neutral. Siempre corre a favor o en contra. El poder se ejerce o se dilapida.

Que duro debe ser beber del mismo trago amargo de la traición, lo peor de todo es que no reconocen sus errores, en sus alocuciones de defensas, pregonan con altanería que ellos son inocentes, y que lucharon contra todas injusticias hasta demostrar su total candidez (tristes angelitos), pero qué cinismo y qué desvergüenza.

Se dicen perseguidos políticos, que son sujetos de odios y revanchismos partidistas, que ellos siempre obraron con transparencia, justicia, ética y equidad; que más bien su labor tan desinteresada y sacrificada por la patria y contra la corrupción, ha sido incomprendida y mal interpretada. La verdad hasta ganas de llorar me da con estos simuladores.

El país quiere ver cambios, pero no solo en lo formal, que si bien tienen su valor, deben de ser acompañados por hechos que confirman el regreso a un sistema de valores y principios democráticos

Recuperemos una sociedad, donde la discrepancia sea tolerada, el ser humano respetado,el gobernante vuelva a ser un servidor y no un prepotente, la justicia rinda cuentas y  la corrupción la podamos castigar. Es el momento de ofrecer y adoptar una política que sea implacable con la impunidad.

No soy partidaria de la violencia, pero entiendo lo que ocurre y me limito a señalar. El poder confirma una vez más su calidad efímera, como decía mi abuela el viejo dicho: «Quien siembra vientos cosecha tempestades».

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